El acompañamiento del órgano es probablemente la disciplina más importante, musicalmente hablando, que se ha llevado a cabo en la liturgia de la religión católica-cristiana. También es importante destacar, que al contrario de lo que algunos piensan, el órgano sólo tiene en común con el piano y otros instrumentos de tecla, la disposición del teclado (teclas blancas y negras); Porque para empezar, es un instrumento de viento, tiene varios teclados, se puede variar el timbre del sonido mediante los registros (desde un pianísimo que ni se oye hasta trompetería de batalla) y no solo se toca con las manos, se toca con los pies mediante el teclado del pedalier y incluso se pueden anclar unos teclados con otros, abrir registros con las rodillas, hacer vibratos con mecanismos del propio órgano, dinámicas con el pedal de dinámica y hay órganos hasta con registros de campanas y sonido de gorgoritos de pájaros.

Todo esto, lo convierte (casi siempre) en el instrumento que todo lo puede.